 | Colaboración Maria LLacer La enfermedad cancerosa siempre ha ido acompañada de repercusiones psicológicas para el enfermo y para sus familiares y acompañantes. El reconocimiento de esta realidad ha conducido al desarrollo de la Psicooncología. Ya desde el momento del diagnóstico, el paciente oncológico se convierte, para el resto de su vida, en un superviviente. Y sobrevivir va asociado a fortaleza, valor y determinación para enfrentarse a los miedos, a la angustia y a la ansiedad. Esta experiencia no sólo es personal, sino que es también una vivencia para todas las personas que lo rodean. Pues es un dato estadístico real que más de dos tercios de la población han convivido o conviven con un paciente oncológico de cualquier tipo, dentro de su contexto familiar. La experiencia de recibir un diagnóstico de cáncer y superarlo es tremendamente difíc il para el paciente y para sus familiares. El paciente siente miedo, angustia, desesperanza, temor, ansiedad, etc., y se plantea preguntas... - PEI.AC |